-Bosco Eiving- respondía el teléfono Bosco. Sin embargo, no
hubo una respuesta.
- ¿Aló?- insistió Bosco. Hubo otro instante de silencio en
la línea, hasta que finalmente alguien respondió.
-Hola Bosco- respondía una voz grave con un tono
escalofriante pero al mismo tiempo burlesco.
-¿Quién es?- preguntó Bosco sin perder la compostura.
-Yo creo que sabes muy bien quien soy- volvía a responder la
voz.
-¿Qué es lo que quieres?- preguntaba Bosco.
-Quiero ser atrapado. Ya me aburrí de andar de aquí para
allá, haciendo arte con la muerte y que todavía nadie pueda darle el crédito a
su autor- respondía la voz, sin perder su tono burlón.
-¿Y por qué no llamas a la policía? ¿Por qué no te
entregas?- preguntaba Bosco, aun que ya sabía la respuesta.
-¿La policía dices?- preguntaba la voz con su tono burlón-
No, mi carrera tiene que terminar en la gloria misma. Quiero ser atrapado con
algo de entusiasmo, y quien mejor que tú, la persona que lleva buscándome con
tanta sed de venganza hace meses, y quien más cerca ha estado de lograrlo.
-¿Y cómo quieres que te atrape?- preguntaba Bosco, quien
aparentemente no parecía muy entusiasmado.
-Te dejaré 2 pistas que te llevaran directamente hasta mí,
pero tendrás solo 2 horas por cada pista.- La voz dejó de hablar durante un
momento, y luego continuó- Si fallas en atraparme, entonces habrás perdido tu
oportunidad de atraparme para siempre. ¿Está claro?
- Esta claro- respondía Bosco, como siempre sin perder la
compostura.
-¡Excelente!- respondió la voz con entusiasmo- La primera
pista te llegará a tu celular en un momento.
La voz colgó el teléfono. Bosco sacó su celular de su
bolsillo, y en un principió no había nada nuevo, pero luego apareció un mensaje
de texto que decía:
Mi querido Bosco, el fin de mi carrera se representa en
estos números. 122211645202119223391614.
Bosco se puso a trabajar de inmediato. Sabía que esos
números debían significar alguna palabra, ya que no podían ser coordenadas, ni algún
código binario, ni nada parecido, dado a los números. Así que sabía que cada
número debía ser una letra. El problema era ver que letra era cada número.
Partió por descifrar las 4 primeras letras, y una de las combinaciones que le
dio era la palabra AUTO (1-22-21-16).
-El fin de mi carrera- pensaba en voz alta Bosco.- Auto
saboteo, Auto entregarse….auto….auto.
La respuesta le apareció inmediatamente al mirar los números
que continuaban, es decir, el 4 y el 5. Como no podía ser el 45, y tampoco un
numero sobre 27, era obvio que las siguientes letras eran D –E.
-¡Autodestrucción!- Exclamó Bosco. Inmediatamente tomó su
celular e intentó llamar al celular que le había mandado el mensaje. Sin
embargo no tuvo respuesta. Bosco se comenzó a poner nervioso; no tenía como
comunicarse con el enigmático criminal. Sin embargo no esperó mucho para que
sonara su teléfono.
-¿No creerás que comunicarse conmigo iba a ser tan fácil
conmigo o si? – era la voz del criminal.
- Autodestrucción, eso significaba los números- respondió
Bosco.
-No me esperaba menos de ti, aunque cabe decir que esa fue
una fácil- respondía con su tono burlón la voz.- Ahora viene la difícil. Si
logras dar con ésta, entonces lograras encontrarme.
La voz colgó el teléfono. En seguido le llegó otro mensaje a
Bosco al celular. Este decía:
Bosco, ambos somos campeones a nuestra manera, y por ello
ambos merecemos ser alabados ante una multitud. Tal vez esta palabra te ayude;
famdmbbc.
Esto no le hizo ningún sentido a Bosco, pero igualmente
comenzó a tratar de resolver el enigma. Intentó muchas cosas para tratar de
resolver la palabra famdmbbc. No estaba seguro si era una abreviación de una
frase, o si es una sola palabra. Buscó en internet famdmbbc para ver si
encontraba cualquier cosa que le fuese útil, cualquier cosa que se le
pareciera. Pero nada, absolutamente nada. Bosco se encontraba cada momento más
ansioso por resolver el problema, pero cada vez se sentía más lejos de
solucionarlo. Finalmente decidió darle otro enfoque a su investigación. Famdmbbc
ya no era primordial, sino que debía fijarse en lo primero; “Ambos somos
campeones”. Ahí fue cuando se le ocurrió buscar en Internet “Campeones famdmbbc”.
Las imágenes que le aparecían no eran algo que pudiera ser significativo, hasta
que vio una pequeña imagen de un cantante frente a un estadio lleno. Eso le
hizo pensar en la canción “we are the champions” de la banda de glam rock
inglesa llamada Queen.
-¿Pero como calza famdmbbc con……..? – Bosco se quedó callado
ante una idea que se le cruzó por su mente, dando resultado las siguientes
palabras en sus labios- Son acordes.
De inmediato comenzó a buscar los acordes de “We are the
champions” en internet, pero en las primeras páginas que buscó, los acordes no
calzaban, hasta que finalmente encontró una página en donde la frase “we are
the champions” venía acompañada de las
siguientes letras; F-Am-Dm-Bb-C.
Había llegado a la conclusión que quería. Efectivamente se
trataba de la canción del grupo Queen, pero aquello no le servía para saber la
ubicación del criminal. No le servía hasta que se dio cuenta de que era lo que
le faltaba. Queen venía a su ciudad y el concierto era hoy. Trató de llamar al
tipo del enigma al celular, pero nuevamente no le contestó. El celular de Bosco
sonó un tiempo después.
-Vaya que te demoraste. Por un momento pensé que ibas a
fallar- decía la voz.
- El concierto de Queen, esa es la respuesta- respondió
Bosco- ahora debes entregarte.
-Revisa el parabrisas de tu auto, ahí te dejé un boleto para
el concierto- dijo la voz.-Cuando llegues, yo te encontraré.
Bosco partió al estadio, y cuando llegó, se fue a algún lugar
donde su figura fuese visible.
-Bosco- dijo una voz con tono burlón.
Bosco se dio vuelta y quedó sumamente sorprendido.
-Pero si eres…..-Bosco no sabía cómo decirlo- eres….yo.
-Ahora entiendes porque es una autodestrucción- dijo el
hombre igual a Bosco con una gran sonrisa en la cara.
Efectivamente el final es un poco forzado. Es que no me quería alargar más. Gracias por la crítica!
ResponderEliminarQuedé completamente en shock. El final me dejó totalmente sin palabras. Muy bien logrado.
ResponderEliminarQuedé completamente en shock. El final me dejó totalmente sin palabras. Muy bien logrado.
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