miércoles, 12 de agosto de 2015

Texto Pauta Erotismo (Sín Título aún)

Tomados de la mano, él con la derecha y ella con la izquierda, bajo una manta carmesí, en un sofá de cuero blanco, veían una película de trama poco importante: una película para no ver. Ella apoyaba su cabeza en el hombro de él, y él su cabeza sobre la de ella. Eventualmente sus dedos y sus sentimientos se entrelazaron, y ambos levantaron la cabeza. Se miraron el uno al otro, ella de piel blanca, cabello dorado largo y ojos color dulce de leche, y él, moreno, cabello negro y ojos color cafe profundo. Él con su mano libre acarició la mejilla de ella y arregló su cabello detrás de la oreja, para poder verla claramente. Ella llevó su mano libre y tomó la de él. Cerraron sus ojos y acercaron sus rostros, inclinados levemente hacia la derecha de cada uno, hasta que sus labios se tocaron. Cesaron su respiración y entreabrieron sus bocas para comenzar a besarse. Seguían los movimientos el uno del otro lentamente, aguantando la respiración, aunque sus corazones latieran rápido y al unísono. Cortos y ligeros sonidos de ambas bocas al juntarse y separarse, se percibían en la sala, eran opacados por la película. Veinte minutos de la película habían transcurrido.

Sin despegar los labios de su piel, él comenzó a alejarse de su boca, volvió a respirar y comenzó a recorrer su mejilla en dirección al cuello, besándola ocasionalmente. Ella levantó un poco la cabeza para abrirle paso, al mismo tiempo que volvía a respirar y se mordía el labio inferior en el lado derecho. Cada vez que él la besaba, ella sentía una pequeña corriente eléctrica por todo su cuerpo y se contraía levemente. Al llegar al cuello, la mordió con sumo cuidado y cariño. Ella dejó escapar un pequeño gemido y apretó un poco su mano. Él se enderezó y la miró fijamente: su cabeza aún orientada hacia arriba, los ojos cerrados y una pequeña sonrisa se dibujaba en su rostro. Pensó en retirar la mano de su mejilla, pero antes de concretar la acción, ella sostuvo su mano y lentamente la dirigió hasta su pecho, hasta tocar su seno izquierdo. Él había seguido con la mirada la acción, y al llegar a ese punto, la miró sin expresiones en su rostro. Sin decir nada preguntó: "¿estás segura?". Ella esbozó una tímida sonrisa, lo besó dulcemente y asintió. Él sonrió también.

Soltaron las manos entrelazadas. Se enderezaron aún sentados, dejaron la manta roja a un lado y volvieron a besarse. Él movió gentilmente su seno y con la otra mano tomó su cadera. Ella puso sus manos dulcemente en la cara de él y lo acarició dulcemente mientras se besaban. Él trasladó su mano derecha bajo la blusa, y comenzó a acariciar su vientre. La empujó levemente hacia el sofá, levantó su blusa y comenzó a recorrerla con la boca, besándola ocasionalmente. Ella,  recostada, acariciaba su cabello. Él le retiró su abrigo y levantó su blusa hasta quitársela, quedando ella sólo con su lencería de la cadera para arriba. Ella hizo lo mismo con él, dejándolo a torso desnudo. Se besaron nuevamente, mientras se abrazaban. Él desabrochó el brasier, y lo retiro. Ella se cubrió tímidamente y desvió la mirada. Él acarició su cara y enderezó su mirada. Ella, suspiró y bajó los brazos. Él la recorrió con la mirada y se abalanzó sobre ella. Sus cuerpos comenzaron buscar el equilibrio térmico, mientras ella le clavaba levemente las uñas en la espalda, y él mordía su cuello y acariciaba su espalda.

Eventualmente llegaron al dormitorio de ella y se desplomaron sobre la cama, sin dejar de besarse. Él comenzó a recorrer su pecho con la boca, bajando por su vientre hasta llegar a la hebilla de su pantalón. La desabrochó, y terminó de desvestirla, dejándola solo con sus bragas.  Ella jadeaba, soltaba leves gemidos y ocasionalmente se movía con pequeños espasmos Continuó recorriendo, con su boca, su muslo derecho, luego el izquierdo hasta llegar a su entrepierna. Se detuvo frente a las bragas de ella, y besó su sexo. Ella se contrajo y apretó con las piernas la cabeza de él. Él terminó de desvestirla. Ella terminó de desvestirlo a él y se recostó de espalda en la cama. Él se recostó sobre ella. Se miraron a los ojos y se besaron.

Él despertó en su cama, confundido, sudando y con el pijama húmedo en la parte inferior. Ella despertó en su cama, jadeando, con el corazón acelerado, nerviosa y con el cuerpo a una alta temperatura. Él se incorporó, revisó su celular y fue a limpiarse al baño. Ella se levantó al baño a  mojarse la cara, revisó su celular y volvió a su cama. Ambos se acostaron, cada uno en su cama, y pensaron al unísono: "¿Quién era?".

1 comentario:

  1. Dejo acá algunos comentarios que di en la reunión pasada:

    Encuentro muy acertada la forma en la que trataste el género. El erotismo es así, lleno de detalles e instantes. Por ahí hay un par de sobre detalles, pero en general cada palabra suma y dibuja tensiones, emociones, etc.

    La idea de la historia es sumamente creativa e inesperada. Me encantó.

    Lo mejor? el detalle de cómo cada uno reacciona tras despertar, está este y un par de guiños más que muestra cómo hombres y mujeres perciben distintas las cosas.

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