Los dos
contrincantes se rodeaban a pasos lentos en la arena. Los vítores del público
eran ruido de ambiente, totalmente ignorado. Cada uno solo tenía oídos para su
entrenador, a quienes esperaban ansiosos para recibir su siguiente orden. Años de preparación se condensaban en este particular momento. Quien saliera victorioso sería el dueño del título de campeón de la Liga. Eran ambos los
últimos luchadores de sus respectivos jefes, pero había una clara ventaja: el
de Asche acababa de salir a pelear, mientras que el de Rouge se encontraba
bastante demacrado tras su última contienda. El ganador era predecible, y al
luchador debilitado solo le quedaba una opción: ser más rápido que su enemigo,
y derrotarlo de un solo golpe. Los dos entrenadores dieron sus órdenes.
Rouge gritó
primero. “¡Voltorb, usa autodestrucción!”
“Por la
grandísima puuuuuuu-“ el grito de frustración de Asche fue interrumpido por una
enorme explosión.
jajaja me pillo volando bajo, partí con la idea de los gladeadores, aunque asche rouge y la liga me hizo calzar todo
ResponderEliminarTambién pensé en los gladiadores jaja. Está bien lograda la pauta! me gusta
Eliminarte estas vengando por los cuentos de tu pauta?
ResponderEliminarJajaja,buena la sorpresa.
ResponderEliminarY me gusta mucho la idea de fondo, es bien interesante. Algo así como: Si no puedes vencer, destrúyelo todo, aunque esto te incluya. Es demente.
Me conectaste con el par de veces que he sentido un ímpetu semejante, como ganas de "vengarme", aunque esto me llene de malas emociones y/o pueda perder tiempo y dinero en el camino. Es muy enfermizo.