jueves, 14 de mayo de 2015

Persecución y fuga

Mientras escribía, escuchaba con placer un especial de Tchaikovsky que sonaba en la radio. Su mano estaba cansada y la cicatriz de la palma le picaba por el frío. Treinta copias más y habría terminado por hoy. No sabía cómo iban a repartir toda esa propaganda. Andrei decía que tenía un amigo en la universidad, pero a él le costaba confiar en extraños, la policía tenía oídos en todas partes.
De pronto un golpe que casi tiró su puerta lo obligó a soltar la pluma. "Me descubrieron".

La puerta cayó al cuarto intento, abriéndose a un pequeño y gris departamento. Petrov y sus hombres  entraron a la sala gritando y con pistolas en alto. Panfletos en el piso y la ventana abierta mostraban por donde había arrancado el traidor.
Petrov sonrió al oír la obertura de 1812, era su pieza favorita y formaba un ambiente perfecto a la redada. Se asomó por la ventana y lo vio subiendo por una escalera de mano, pensó en disparar pero debía atraparlo con vida. En el interrogatorio soltaría algunos nombres.

El hielo en la escalera y la propaganda bajo el brazo dificultaban la subida. Ya no había motivos para escapar, todo estaba perdido y aun así su fuga continuaba más por instinto que por razón. Una sensación de déjà vu lo acompañó en la subida, al igual que el hombre que trepaba tras él.
En la azotea, la imagen de una ciudad oscura, fría y decadente lo recibió. Caminando entre la nieve se acercó al borde.

“¡Alto!” gritó Petrov. El frío y el esfuerzo le impedían respirar. Sangre corría por su mano derecha, se había cortado la palma mientras subía. 
Vio al hombre sobre la orilla, y pensó que no valía la pena saltar. “No tienes que hacerlo. Ayúdanos y la nación te ayudará”. 

Una mentira. Sabía que la cárcel era peor que saltar. Y recordó años atrás cuando él había sido quien acorraló un hombre al borde de una azotea como esa. En ese entonces pensaba que no valía la pena saltar y todavía seguía pensando lo mismo, pero aun así, mientras caía, vio como el viento se llevaba sus panfletos. 



Florencio Redard

5 comentarios:

  1. pero se cacha q los dos son la misma persona, solo que en tiempos distintos??

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    Respuestas
    1. Ohh Yo en realidad no caché. La cicatriz me hizo una advertencia, pero sólo note que no sabía qué quería decir y que me estaba perdiendo de algo. En realidad había entendido que se narraba la misma escena desde distintos puntos de vista y después de que leí tu comentario tuve que releer para entender.
      Fuera de eso, encuentro muy buena la idea!
      Eso sí que no se si entiendo bien el contexto o si debería entenderlo mejor de lo que lo entiendo... voy a ver qué dicen otros antes mejor jajaja

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    2. Cronológicamente, esta Petrov un agente de la KGB que atrapa a conspiradores. Una noche persigue a un hombre, y mientras sube se corta la mano. el hombre termina tirándose por el edificio y esto lo impacta tanto que lo hace cuestionar su lealtad al comunismo. Años después Petrov es quien escribe los panfletos y el que termina tirándose del edificio. esa era mi idea pero todavía no se me ocurre como hacer que se entienda.

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  2. notable, yo lo habia visto como que que el perseguido y el persecutor representaban a la misma gente, onda sufriendo las mismas heridas cumpliendo con lo que creían su deber, y el final realmente bunisimo, sigue puliéndolo tu idea esta la zorra!! mucho mejor de lo que yo entendí xd

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