-No lo sé, es que, mi vida ahora no es lo suficientemente
buena para eso. Yo te quiero pero no así. Es demasiado para mí tomar una
decisión así de importante, una casa, y después ¡hijos! No. No. Lo siento. Creo
que eso no es lo mío.
Se fue dejándolo solo de rodillas frente al puente mientras
ella salió corriendo hacia la calle en busca de su auto. Una lágrima corrió
sobre su mejilla para después terminar en la calle.
-No. Hoy no fue mi día. Es la última vez que hago esto- se
dijo.
Abrió la puerta y lo puso en marcha. Había algo en su mirada
que había cambiado.
-¿Cómo te fue?- preguntó desde el asiento del copiloto
Vladimir.
-No me hables por favor. Creo que fue suficiente por hoy-
dijo con voz ahogada.
-¿Hay otros, no?... Eso es lo que piensas, ¿cierto?
-¿Vamos por un café?
Y siguieron por la 5ta avenida hasta que llegaron.
-Me pondré en la cola, ¿Dónde vas a estar?- preguntó ella.
-Cerca de la caja- dijo Vladimir. Y se teletransportó hacia
donde estaba el mesón donde preparaban el café.
-Tú. Maravillosa. La luz que me ha acompañado toda mi vida
sin saberlo. Tu. Simple y a la vez, perfecta. Tu.- Dijo inclinándose por entre
medio de la tapa de la licuadora.
Permaneció en
silencio hasta que la mesera apretó un botón y se llevó a su amigo de plástico
junto con una taza de leche y una medida de café.
-¡¡¡Noo!!! ¡¡¡Otra vez no!!! ¡¡¡Vladyyyy!!!- Gritó ella desde
el final de la fila.
Una luz salió de la mezcla de la licuadora salpicando a
todos los del local. De repente, un muchacho que estaba en la fila, se giró
suavemente sobre si mismo y se dirigió hacia ella y la tomó por el brazo.
-Hola- le dijo mirándola a los ojos.
Fin
Ángeles García Acharán
no creo haberlo entendido, pero personalmente el estilo en si y el final los encontré geniales!! se me ocurren muchas cosas locas sobre como entender esto! (gabriel)
ResponderEliminarle puse guiones!! es notable este cuento, muy freak
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