Siempre había
escuchado que sería raro ver a su pueblo de nuevo.
Tenía sentido, en
realidad. No había ido mucho más lejos de su pueblo que a la capital, apenas
había salido de su región. De la nada se había ganado la beca y en un par de
semanas que pasaron volando se encontraba en barco camino al viejo continente.
Había sido una experiencia increíble, una oportunidad de ver al mundo, y ahora
volvía a sus humildes tierras, ciertamente un hombre distinto.
Desde la desolada
cubierta veía el horizonte, en busca de tierra firme, como seguramente Colón
había hecho siglos atrás. A sus pies yacía un cigarrillo apenas fumado: el
viento hacía prenderlo imposible. Recordaba con nostalgia las múltiples
aventuras que había tenido en su barrio al crecer, pero algo de nervios se mezclaban
en su proceso mental. ¿Lo reconocerían sus amigos, sus vecinos, sus hermanos?
Cuando se había ido, el menor tenía dos, ¿tendría algún recuerdo de él? Decidió
deshacerse de ese pelo facial europeo que había trabajado por tantos años, no
quería correr el riesgo de que no lo reconocieran al verlo.
Un marinero pasó
corriendo a su lado mientras su nerviosismo aumentaba. Habían pasado seis años
desde que veía a su familia. Ni él ni ellos tenían los recursos para hacer el
viaje, la beca solo le daba para viajar una vez. Se habían escrito
constantemente, y él había recibido fotos de sus hermanos, pero no era lo
mismo. ¿Qué iba a decir cuando los viera? ¿Hola, qué tal, soy tu hermano mayor
que no ves desde que balbuceabas tus primeras palabras, mucho gusto? Sus padres
eran otra cosa entera. Su papá había sufrido un infarto y todavía caminaba con
dificultad. ¿Sería muy raro ver al hombre a quien siempre admiró, orgulloso e
imponente, reducido a cojear como un viejo?
El barco le pegó
un remezón, sacándolo de sus negros pensamientos. Se burló de sí mismo, que
grave se ponía a veces. Todo iba a estar bien, iba a ser un placer ver a todos
de nuevo. Otro remezón sacudió el barco entero, seguido de un fuertísimo
crujido.
Sin mucho aviso,
y todo sucediendo muy rápido, el agua fue finalmente lo único que podía ver.
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