Prólogo
Cuando
duendes, hadas, elfos, gigantes, trolls y toda criatura consciente se alejó de los
humanos para siempre, sé levanto una autoridad entre ellos. Y es que cundía tal caos
que una crisis mayor que la producida por el nacimiento de la humanidad parecía cernirse
sobre las cabezas de los indignados rebeldes. Esta autoridad correspondía nada más y nada
menos que a las “Lacaydas”, odiadas por muchos eran consideradas las culpables del
nacimiento de la raza más destructiva del mundo; los hombres.
Las
lacaydas se definían como un intrincado conjunto que razas que incluían entre
otros a Sirenas, licántropos, centauros y vampiros, poseían todas
ellas una mitad humana, genética que de algún modo derivó en las inconscientes criaturas que representaban la humanidad.
Sin embargo las Lacaydas eran las únicas capaces
de tomar las riendas de un mundo que debía, o someterse a los egoístas, autodestructivos, violentos y desconsiderados
humanos, o alejarse por siempre de ellos a riesgo de perderlo todo.
El
consejo de Lacaydas ocultó a los hombres toda la sabiduría milenaria
que poseían y selló la entrada a esta aborrecible especie a todo sector
habitado por otras criaturas conscientes, pasaron así varios
cientos de años y aquellos parajes más hermosos de la tierra, alejados del fuego, guerra y
ambición,
permanecieron intactos bajo la supervisión lacaydana.
Sin
embargo entre los rebeldes comenzó a gestarse un recelo tan profundo, que las bases de esta
nueva sociedad se tambalearon con furia.
Una masiva cacería de hombres por parte de las criaturas mágicas con el
solo objetivo de destruir a quienes les habían robado su libertad, su hogar e incluso su familia, fue
el culmine de todo un movimiento rebelde contra el sistema de auto
confinamiento. Fueron periodos oscuros, siniestros, donde la magia se confundía con la
negrura del alma humana y quienes antes condenaban esa extraña oscuridad
propia del hombre, hoy se bañaban en ella cobrando venganza de los hijos, nietos, e
incluso bisnietos de aquellos humanos que hace cientos de años habían arrasado
con tierras y vidas que no eran suyas.
El
consejo Lacaydano a pesar de su responsabilidad se mantuvo a un lado,
observando cómo sus gentes antes pacíficas, dejaban en la miseria a una especie débil e
ignorante. Todos ellos habían vivido en el momento en el que dejaban a los humanos por
su incapacidad de aprender a separarse del mal, vivían también hoy para
ver a ese mismo mal apegarse con fuerza a las conciencias de los poseedores de
magia más resentidos e iracundos, que a pesar de los muchos años que habían pasado
continuaban alimentando el rencor y la sed de venganza.
No
fueron las Lacaydas ni menos los seres mágicos subordinados los que acabaron la matanza y la
tortura, cuando las fronteras entre ambos mundos se desdibujaban de tal modo
que parecía jamás volverían a existir, un grupo formado con los últimos
descendientes de una extraña raza llamada los Nata-ha bloqueó la frontera
mágica;
fue un poderoso conjuro el que solidificó las puertas a lo que era antes un mundo de paz, muchos
atrapados entre los humanos nunca encontraron el camino de vuelta a esa tierra
intacta de destrucción, condenándose a vivir por cientos de años hasta su
muerte entre la pestilente miseria. Quienes quedaron al interior de la frontera
verían
como su mundo se transformaba ahora en una bóveda de doble candado, donde ni los hombres ni las
criaturas mágicas podrían superar la frontera evitando la sed de destrucción que ambas
existencias habían demostrado poseer.
Los
Nata-ha, pálidas criaturas de fantasmagórica apariencia, no poseían a diferencia de muchas de las otras especies mágicas, una
vida que superara los veinticinco años y tras este periodo el grupo de cinco individuos que
sellara para siempre el destino de los mágicos murió sin dejar más descendencia.
Tras
su muerte una inesperada tiniebla cayó sobre las conciencias de los mágicos, los
rumores de aquel entonces contaban la existencia de cinco dijes de piedra, cada
uno perteneciente a uno de los difuntos Nata-ha, ocultos entre los humanos,
unidos podrían nuevamente abrir las puertas que mantenían separado a
nuestro mundo.
Pero
tal era el pánico que provocaba en la población mágica los
recuerdos de las masivas torturas a los humanos que los Nata-ha y sus misterios
pronto se sumergieron en un profundo e impenetrable tabú. Lo que en
un principio era solo una condena social a quien si quiera mencionara a estos
antiguos hechiceros, se transformó en ley cuando los Lacaydas retomaron el poder tras veinte
años
de desorden, oscuridad, escases de alimentos, miedo, miseria y muerte que
surgieron de forma posterior a la muerte del último Nata-ha. Quien
si quiera mencionase sus nombres, quien si quiera insinuase su pasada
existencia, sería castigado y su magia racionada más aún de lo que
ya estaba. Ese periodo sería olvidado y enterrado en la fosa de la historia, los
Lacaydas se encargarían de ello, nunca perdonarían el que los Nata-ha robaran su magia y los relegaran al
final de la pirámide jerárquica como castigo por no haberse pronunciado en el
conflicto con los hombres.
Con los años la historia del mundo perdido de los mágicos fue
callada por todos quienes la vivieron y conocieron y la leyenda de los dijes de
piedra se perdió en los recovecos del tiempo.
A
pesar de los conjuros que los Nata-ha impusieron en su momento, cada cierto
tiempo un hombre, hembra o macho, traspasaba la frontera sin saberlo. El linde
mágico
que lo apartaba cedía contra un alma no intoxicada por la oscuridad, sin
embargo el gran peso mágico que circundaba en el aire terminaba por enloquecerlo
hasta condiciones muy cercanas a la muerte. Nadie salvo las Lacaydas tenían
conocimiento de estos extraños cruces, se encargaban de sus propietarios antes que una
criatura subordinada volviese a tener contacto con los sucios recuerdos de la
guerra y con ello la pared que los separaba del resto del mundo.
Nunca
el portal se abriría en sentido contrario y la única esperanza de libertad recaía en unos
dijes de piedra de los que nadie podía hablar… hasta ahora.
Esta muy muy bueno, pero para darte mis observaciones prefiero hacerlo en persona y con el cuento en mano! Para q no se me escape nada. Aún así, lo encuentro genial, me es posible imaginarlo como un cortometraje y creo q eso es muy importante.
ResponderEliminaresta muy buena la historia y el mundo que creaste. Se paso tu imaginacion!!
ResponderEliminarQue buena, me tinca mucho!! Te felicito y quiero leerla!!
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