Eternal- Evanecence
Ambos bandos se preparaban para la guerra, una guerra en que ambas contrincantes se jugaban el destino de su respectiva civilización y el dominio del planeta.
En el espacio, los generales y comandantes observaban y coordinaban los movimientos de tropas, tanques y naves, que se agrupan y se movían en perfecta sintonía.
Silencio. En tierra, comienza a caer la lluvia sobre las tropas nativas, quienes miraban en silencio al cielo esperando que apareciesen entre las oscuras nubes esas enormes naves espaciales. Cundía la desesperanza, aunque había un pequeño sentimiento de posibilidad, que se mezclaba con el deseo único de defender lo que es propio, aquello único que da ferocidad ante la terrible ansiedad.
Silencio.
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